miércoles 25 de noviembre de 2009

DM fundiendo a negro


«Music For The Masses», «Black Celebration», «Songs Of Faith And Devotion», «Sounds Of The Universe»... Echando un rápido vistazo a su carrera, se diría que casi todos los títulos con los que Depeche Mode han bautizado sus discos vienen a ser un intento por explicar lo que ocurre en cuanto suben a un escenario; algo así como la clave para decodificar ese algo magnético que hace que uno no pueda apartar la vista del escenario y que, tres décadas después de su fundación, sigan siendo capaces de llenar el Palau Sant Jordi dos noches seguidas.
La primera, la del viernes, todo fueron ojos pendientes de los contoneos de Dave Gahan y oídos aclimatándose a los rigores de un lenguaje rugoso y envolvente; músculo electrónico y texturas eléctricas retorcidas con saña. Dos universos y, sin embargo, un único objetivo: seguir abrazando la oscuridad. O, mejor dicho, volver a abrazarla. Ni rastro, pues, del tecno-pop frívolo de sus comienzos ni de clásicos populares como «Just Can´t Get Enough» o «Everything Counts».
Tirando del hilo de «Sounds Of The Universe», álbum que recupera las tortuosas tinieblas de los noventa, el trío de Basildon parece hacer concebido esta nueva y exitosa gira -tras su segunda actuación de anoche en Barcelona, la banda habrá actuado en España ante más de 100.000 espectadores- como una reivindicación de su lado más oscuro y dramático.
Escoltados por una pantalla que reproducía las inquietantes imágenes diseñadas por Anton Corbijn y con un teclista y un batería reforzando el núcleo duro del trío, los británicos fundieron a negro y, tras un arranque algo tibio -«In Chains», «Wrong» y «Hole To Feed», temas nuevos y menores-, fueron remezclando su catálogo de angustias y tensiones liberando «Walking In My Shoes» y «A Question Of Time», alternando sintetizadores y guitarras pesadas y soterrando el brillo digital en los sótanos de «World In My Eyes» y «Policy Of Truth».
Cayeron también media decena de temas nuevos que, pese a los esfuerzos de la banda, acabaron aniquilados por la onda expansiva de su propio catálogo de éxitos. Ni siquiera el arrebato de humanidad de Martin L. Gore a la hora de interpretar «Home» y «Jezebel» pudo competir con esa vibrante salva final compuesta por «It´s No Good», «In Your Room», «I Feel You», «Enjoy The Silence» y «Never Let Me Down». Al final, «Stripped», «Behind The Wheel» y «Personal Jesus» completaron la maniobra y confirmaron a Depeche Mode como grandes clásicos de las tinieblas.

DM hace vibrar a más de 17.000 almas en Madrid


Más de 17.000 fans abarrotaron el Palacio de los Deportes de Madrid para disfrutar del directo del grupo británico Depeche Mode, que este martes dará su segundo recital en el auditorio madrileño.

Los pioneros del rock electrónico aterrizaron en España el pasado jueves 12 de noviembre con su disco 'Sounds of Universe' debajo del brazo. Tras Madrid, su gira española continuará con otras dos fechas en Barcelona.

Dave Gaham, Andy Fletcher y Martin Gore pisaron el escenario con puntualidad británica para desgranar en dos horas de concierto lo mejor de su repertorio. Tras un comienzo algo sobrio, y protagonizado por los temas de su nuevo disco, incluido el sencillo Wrong, el siempre elegante vocalista de la banda, David Gaham, comenzó a desmelenarse cuando sonó el primer gran 'hit de la noche, Walking in my shoes, a la que siguieron Is no good y A question of time.

Dm hará documental sobre sus fans


Los directores Nick Abrahams y Jeremy Deller encendieron su cámara y comenzaron a filmar demostraciones de afecto de los acólitos de los reyes del tecno pop. En formato documental, la cinta saldrá a la luz bajo el sugestivo e ingenioso nombre de The Posters Came From The Walls. El mismo, se estrenará el primero de diciembre en Londres con la presencia de Dave Gahan y Martin Gore.
Algunos adelantos del documental incluyen por ejemplo como una coreografiada orquesta ejecuta a puro instrumentos de viento “Personal Jesus”, un clásico inoxidable de los creadores de Music For The Masses (1987).

martes 10 de noviembre de 2009

DM llega a Suiza


Unos 16.000 seguidores asistirán al primer concierto de rock que se celebra en la sala 6 del Palexpo ginebrino.

La banda presenta su último trabajo estrenado en abril, 'Sounds of the Universe' -el duodécimo álbum de Depeche Mode- y hará un repaso por su temas más míticos hasta completar una veintena de temas en directo.

El estilo de 'Sounds of the Universe' supone una vuelta al sonido inicial del grupo, gracias al uso de los antiguos sintetizadores que les hicieron famosos en los 80.

La gira 'Tour of the Universe' comenzó el 6 de mayo del 2009 en Luxemburgo e incluye más de 100 conciertos en Europa, Estados Unidos, Canadá y Latinoamérica hasta febrero del próximo año.

sábado 7 de noviembre de 2009

DM sigue su gira


La banda británica Depeche Mode, una de las supervivientes más rentables del techno-pop de los 80, actuará el próximo jueves en Valencia dentro de su nueva parada española de la gira "Tour of the Universe", donde combinan la popularidad y devoción de sus grandes éxitos con la defensa de sus últimos temas.

El recinto de Feria Valencia será el escenario del nuevo espectáculo del grupo liderado por Dave Gaham, que cuenta con una legión de seguidores en una ciudad que, musicalmente y en sus pubs y discotecas, aún huele a los años 80.

Tras los conciertos ofrecidos el pasado verano en Valladolid y Bilbao -el posterior de Sevilla fue cancelado por una lesión del cantante en el recital bilbaíno-, Depeche Mode llega a Valencia en un nuevo y otoñal capítulo español de su nueva gira mundial, que posteriormente recalará en Madrid (16 y 17 de noviembre) y Barcelona (21 y 22) y que no finalizará hasta el 27 de febrero en Alemania.

lunes 19 de octubre de 2009

DM, un regreso en forma.


Desde el comienzo del recital, Depeche Mode pone en juego la que podría considerarse una de sus principales virtudes. En la intro de In Chains, el tema inaugural de Sounds of the Universe que a su vez funciona como apertura de la noche, Martin Gore le arranca a las cuerdas de su guitarra un sonido que parece obtenido con un sintetizador. Y enseguida sobreviene un ataque de sintetizadores comandado por Andy Fletcher, que perforan la canción como riffs de teclado. Después de todo, el actual trío británico consiguió algo que allá lejos y hace tiempo quizás nadie imaginaba: que el tecno-pop ascendiera a la categoría de rock de estadios.

También de movida queda esbozada una duda que tiene por protagonista al cantante Dave Gahan (recuperado de una operación que obligó a suspender varias fechas), que se mantiene con el correr de los minutos. La profundidad y la intensidad acostumbradas de su voz, ese registro único que hace las veces de motor a propulsión para que la música de la banda levante vuelo hasta alturas impensadas, no alcanzan los niveles conocidos en la interpretación del mencionado y de Wrong. ¿Es un problema del micrófono? ¿Está resfriado? ¿Las musas de la inspiración no lo visitaron durante su estadía porteña?

Con un despliegue visual impecable, por momentos minimalista pero siempre efectivo, la pantalla ubicada a sus espaldas refuerza con imágenes la búsqueda de un lenguaje universal según su último disco. Para este Tour of the Universe, la formación se completa con el baterista Christian Eigner y un segundo tecladista (Peter Gordeno), al que eventualmente se suma Gore para formar una línea de tres cuando deja su colección de guitarras.

El entramado instrumental habilita un recorrido por la enriquecida sucesión de climas, texturas, ambientes y paisajes sonoros que proponen clásicos como Walking In My Shoes, A Question Of Time y Fly On The Windscreen. Todos, obvio, muy festejados por los fans más tempranos, que seguramente los vieron en su anterior visita al país: estadio de Vélez, 1994.

A la hora de Jezebel, Gore se calza el traje (chaleco y pantalón plateados y brillantes, en su caso) de frontman. Y aunque el tono del cerebro musical es más intimista que arengador, está claro que no le sienta nada mal: su particular y agudo vibrato realza el potencial evocador de la melodía y la letra de Home y provoca, despojado de las máquinas y la parafernalia sonora, uno de los momentos más cálidos. Cuando termina, un coro multitudinario convierte a la melodía en una especie de coda de fogón.

La recta final los encuentra jugando con el velocímetro de dos de sus temas más emblemáticos, ambos del seminal Violator. En ese plan, Policy of Truth pierde su agresividad existencialista y se aproxima a las pulsaciones de una balada mid-tempo. Como contrapartida, Enjoy The Silence cambia su atmósfera contemplativa por un aliento eminentemente bolichero, que los pasea entre un club electrónico y una disco funky imaginarios. Para lo bises quedan otros platos fuertes, como Behind The Wheel y Personal Jesus. Y, al cabo de unas dos horas de show, aunque nadie se puede sentir decepcionado, queda flotando la sensación de haber asistido a un concierto sin demasiados relieves o momentos de éxtasis colectivo. Regular, en más de un sentido.

viernes 16 de octubre de 2009

DM se reencontró con chilenos


Hace sólo dos días Dave Gahan había escrito en el blog de Depeche Mode lo que podría haber sido un mal augurio: en Perú le vino un resfrío que lo obligó a meterse a la cama antes de llegar a Chile. Pero anoche, el hecho no pasó de ser una anécdota. Ante las más de 45 mil personas que se reunieron en el Club Hípico, el cantante derrochó energía y no paró de bailar en el reencuentro de su banda con Chile tras una ausencia de 15 años.

A las 21:06, "In chains" fue la canción con que Gahan, Martin Gore y Andrew Fletcher le dieron inicio a la parada en Santiago de su "Tour of the universe". Una gran pantalla LED que cubría todo el fondo del escenario sirvió de apoyo visual para la banda que recibió la primera gran ovación al interpretar "Walking in my shoes". "Good evening Santiago!", fue el saludo que lanzó el vocalista del conjunto británico, que prefirió alentar al eufórico público a cantar y aplaudir por sobre las conversaciones.

El público local probó ser fiel. Depeche Mode aún no aterrizaba en Chile cuando la fila de sus fanáticos ya empezaba a formarse en el Club Hípico. El primero en llegar. Al mediodía de ayer ya eran miles los que aguardaban por Avenida Blanco Encalada en una fila que daba la vuelta por Avenida Club Hípico. Cerca de las 17:00 horas se abrieron las puertas del lugar, y mientras la fanaticada empezaba a tomar lugar en la cancha y las tribunas, los ingleses dejaban el hotel para partir rumbo al lugar del show, en una de las pocas salidas que hicieron.

Dave Gahan, Martin Gore y Andrew Fletcher llegaron a Santiago a bordo de un avión privado, cerca de las 19:00 horas del miércoles. De ahí partieron directo al hotel Hyatt desde donde tuvieron pocos movimientos: esa noche nadie salió y algunos miembros del equipo bajaron al bar en la noche. El único miembro del trío que salió a recorrer parte de la ciudad fue Gore, quien estuvo trotando y caminando cerca del hotel durante la mañana.